El nacimiento de un hijo responde a una profunda necesidad vital. Y el
parto es un hecho absolutamente genital y sexual. Por lo tanto, el parto
no es meramente una situación médica, de enfermedad y riesgo, sino que
tiene que ver con la vida, el placer, la alegría, la esperanza y las
emociones intensas.
Si cada uno se animara a preguntarse ¿cómo quiero tener a mi hijo?, ¿
dónde?, ¿de qué manera?, cada cual buscaría lo que necesita, tomaría el
dolor y el temor, que sí existen

Parir en libertad En busca del poder perdido

$1.889
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El nacimiento de un hijo responde a una profunda necesidad vital. Y el
parto es un hecho absolutamente genital y sexual. Por lo tanto, el parto
no es meramente una situación médica, de enfermedad y riesgo, sino que
tiene que ver con la vida, el placer, la alegría, la esperanza y las
emociones intensas.
Si cada uno se animara a preguntarse ¿cómo quiero tener a mi hijo?, ¿
dónde?, ¿de qué manera?, cada cual buscaría lo que necesita, tomaría el
dolor y el temor, que sí existen